Poemas y escritos  

De temáticas variadas y explorando distintos estilos, acá se hallan, cual pinturas en galerías, varios de los escritos que mi mente concibió como imágenes a partir de ideas y conceptos expresados de forma abstracta en palabras evocadoras. Acompáñame en este viaje y disfruta de los poemas y escritos que estaré dejando de forma periódica, toda la emesis mental que mis labios liberen y todo aquello que me nace compartir estará plasmado en este espacio para el alcance todos. Gracias por leerme y agradezco sus opiniones y críticas.

-Frank Ruiz.

Nuevamente perdido 

Vísceras rojas sobre la árida tierra,
gotas de lluvia ya no caen por la sierra,
niebla dispersa forma cercas femeninas
y ya me alisté para mi propia guerra.

Nadie revisa el cadáver de una flor
ni crea vida por sí sola la vagina.
El ego y la humildad nada aportan,
y a veces sólo fungen como toxina.

La dureza de mi ser brilla como iris,
mis puertas se abren cuando mi amor corta
mas nada sale en octubres de rutina
y se quedará sin pedazos esa torta.

Jamás tuvo calendario la esclavitud,
¿Cierto?, incluso la luna yace absorta.
Nada nos será más propio que la libertad
pero la ignorancia es nuestra condena.

El calor indudablemente me conforta, 
muy a pesar de su fina brevedad.
¿Cuatos habrán de caer por culpa de otros?
¿Quién les quitará esa absurda ceguedad?.

  

 

Vida para vivir

Vida para vivir,
vida para morar,
vida para los dos. 

Para ejercer,
para divagar,
para florecer, 
para marchitar.

Vida pa' sonreír,
vida para amar,
vida pa' escribir.

Para emocionar, 
para destinar,
para respirar,
para deleitar.

Vida para seguir,
vida para comer,
vida para dormir.

Para resistir,
para esperar,
para existir.
Vida para vivir.

8cho Mil

Nubes Marinas
como un deslave, 
conteniendo cual represas
aquello que tú sabes
aquello que no expresas.

Me encanta cuando sigues,
me encanta cuando cesas, 
te elevas con las aves
y nunca más regresas.

Peces celestes
como avalanchas
se dispersan por tu boca, 
y es que no te caben 
y es que no te calman.

Parece que no te importa que...
son ochomil
todas mis razones,
son ochomil
los latidos de nuestros corazones. 

Muerte inerte

Miles de dioses
y religiones...
tantas canciones...
miles de voces.

Y cuando oras
no hallas paz.
No importará
cuánto implores,
las imágenes
que eriges hoy
no responderán.

Son orgullosas,
sin empatía,
pesa decirlo
y que te caiga
como balde
de agua fría.

Sólo disponen
orejas muertas.

A veces dudo
del cristiano
mostrando amor
porque no sé
si es sincero
o lo hace
por un cruel temor.

Inspirado,
el dador de vida
finalizó
su discurso
antes de quedar
atorado,
y sin saliva.

Éxtasis

Quiero envolverme en ti,
figura hipnotizante, 
poderte saborear,
que te conviertas en mi gran vicio.

Sólo me tienes que escuchar,
yo incentivo el clímax, 
no importa si no estás, 
no me debes...
no me debes dar...

Jueves de contraste,
rudo maquillar, 
y ya conoces cual es mi capacidad.

Tu etérea sonrisa lo disipará,
el frío pronto a todos nos olvidará...
ya lo verás.

Analizándote
sólo logré enterarme
del secreto en tu caminar 
que me saca de quicio.

Y no lo puedo divisar
lejos de estas rimas
penetrando en lo audiovisual, 
no me dejes,
no me dejes ser...

Yo jamás me irrito,
disfruto el delirio.


 

Domingo atardecer

El triste ocaso una lágrima dejó en medio de un parpadeo, 
la melancolía consumía, cual monstruo voraz, 
cada atisbo de juventud anunciando un nuevo comienzo
y a la vez un precipitado final.

El domingo fue partícipe del genocidio perpetuado en contra de mi generación
y tan sólo el radiante Sol pudo aliviar tan masiva pena,
 no sin antes engendrar junto a una nube el precioso amanecer que irradiaría los segundos
al menos por un instante.
Era el comienzo, sí, pero también era el aviso de una última exhalación.

No sabíamos si el último sería realmente el primero
o si el primero sería realmente el último, lo que sí sabíamos es que el Sol ya no podría ayudarnos, 
pues su propio hijo, 
el amanecer, había madurado en un abrir y cerrar de ojos
perdiendo la joven llama que lo hacía sentirse tan vivo
y ninguno tenía ya las sufientes fuerzas para hacerle frente a las penumbras del tiempo.

Estábamos solos, sí
sabíamos que los minutos eran bestias implacables
y que sus mordiscos arrugaban 
los pétalos de nuestra añorada flor,
oxidaban los escudos de nuestros pétalos
y debilitaban 
los engranajes de nuestro reloj.

Sabíamos que el final,
al que tanto le huíamos, estaba más cerca que nunca
y que no importaba quién era el primero
o quién era el último, pues, aunque el nostálgico domingo nos otorgara el marchite
y el tiempo borrara nuestra existencia de raíz, 
conocimos el amor que el Sol tuvo por nosotros,
y sabemos que vendrá un nuevo amanecer,
uno que sembrará las semillas de unión nuevamente por el mundo.
 

La danza de los afligidos 

Él, narizón,
orejón,
 muy feo y está esperando allí.

Ella también,
cual mujer
se acicala pero, no se ve bien.

Ambos tienen grandes complejos,
buscan huir con cualquier distracción
sin mirar los espejos
para no ver su aflicción.

Él la miró, 
ella lo vió,
siendo muy solidarios entre sí.

Conversaron,
congeniaron
y deciden entrar a oscuras.

Para ver, para hablar...
con las manos nada más.
Para ver, para hablar...
juntos en la intimidad.
Para ver, para hablar...
solos en la oscuridad.


 

"Las veces que deseo desnudarme"

Las veces que deseo desnudarme
y excretar el odio que llevo dentro
termino ahogándome en el aullido de un grillo
y reculando sobre una rueda
porque tengo miedo.

Las veces que deseo desnudarme
busco hallarte oculta en una cueva. 
Tengo ganas de dormir nuevamente contigo
fornicando como si no hubiese un mañana,
pero tengo miedo...
mucho miedo.

Las veces que deseo desnudarme
logro encontrar algo que me conmueve.
Sientes ganas sólo porque yo te incito
a experimentar una nueva tragedia
porque tengo miedo.

Las veces que deseo desnudarme
siempre consigo dulce sangre fresca.
Quisiera convertirme en un hombre distinto
porque desemboco otra gran histeria.
Por eso tengo miedo...
mucho miedo.



 

"Sobre el andén" 

Lágrimas sobre el andén...
suicidas en la línea,
ya no hay solución...
ya no hay solución
para el mal.

El metro comenzó a tardar
y cruzaron sus miradas,
se aferran los dos...
se aferran los dos
mientras sus vidas pasan...
sobre el andén.

Se crea una gran tensión,
acaban de suicidarse,
concluye el dolor...
concluye el dolor
de las almas...
sobre el andén.


 

"Hamparte" 

Donde el Oscuro cierra sus ojos, 
reencarna el Sol. 
Las Estrellas brillan a su antojo, 
La Luna lo hace mejor. 

Para reverdecer 
ya no hay un tal vez, 
nada existe.

Puedo hablar y no ver,
puedo amar y querer,
todo existe. 

Donde el Oscuro cierra sus ojos
se hunde el férreo Mar Rojo
y nada alumbra ya
mi caos existencial.

Puedo ser o no ser 
sin mudar el placer,
como el viento perecer
en una larva noche...

...Noches.


 

"Planeta Veraz"

Ella está muy lejos, 
me miente. 
No es capaz de ser ella misma 
de frente.

Brilla como estrella, 
distante.
Guardando la verdad para ella,
nada más.

Déjame marcharme 
a ese planeta veraz.

Déjame marcharme
y conocer esa verdad. 

Déjame marcharme
a otra dimensión real. 

Planeta veraz...

 

 

"Retrato del crimen" 

Alto sombrero;
para escribirle. 

Camisa blanca; 
para escribirle.

Antifaz rojo; 
para escribirle. 

Relato como fue asesinado.
Relato como fue la usurpación. 
Relato como fue que la violamos. 

Botas muy negras; 
para escribirle.

Pantalón blanco; 
para escribirle. 

Cinturón rojo;
para asfixiarla. 

Retrato de los crimenes sagrados.   
Retrato de toda ésta frustración.
Retrato lo impune que he quedado
y lo insensible de ésta civilización.

"Blair"

Acariciando el algodón que sirve de velo, 
de esporas inhaladas, 
de ideas insanas, 
de piernas atadas. 

Sientes esta insignia 
y la cerámica nunca acaba 
en el sudor de tu pelo 
ni en palabras aladas. 

Las esposas del mundo te liberan 
y alumbran cual medallas 
al pintor que se resigna, 
al hombre que enferma y falla. 

"Carlos

Carlos utilizó todo arsenal en su haber, 
es un hombre sabio y sabe lo que debe hacer. 

Es un hombre, todo un hombre. 

Desde dóciles hasta fáciles,
con sus pétalos a todos mordió.

Y su aroma eriza los sentidos de cualquier
persona que esté cerca, sobretodo si es mujer.

Es un hombre, todo un hombre.

Desde Dédalo como los perros,
con su látigo a todos besó. 


"Pero siempre estuve muerto" 

Tal vacío abismal no sólo habita en mi almohada,
también en mi pecho, también en mi mente. 
Las acolchadas plumas de porcelana me recuerdan a una felicidad
que tuve en mi pasado y que ahora adolece mi presente.

Dulce mirada, pupila fúnebre color nube,
¿Por qué te despides de la anhelada alegría?
Si tanto la quieres no la dejes ir entre llantos.
Sé muy bien que la cicatriz se quedará por siempre;
y que la niñez, a través del retrovisor, es una hórrida agonía.

Amargura, ahora que te conozco tanto, no sé porque huyes.
Yo no quiero decirte adiós y menos ahora que hemos hecho nuevos amigos
 desde que Llanto se marchó dejando una sequía en nuestros corazones.
 Hoy siento que no necesito a nadie más,
 no quiero al sol, detesto el viento, aborresco el suelo
y desprecio a todas y cada una de las estrellas.

Todas, todas y cada una de éstas cosas me recuerdan a cuando era niño,
todo brillaba, la infinidad era un azul cerúleo bañado en caramelo
y derrepente ese caramelo llenó de caries mi techo estrellado,
ensució mis blancas vestiduras con su maldad azucarada 
y mancilló un pedazo de mí,
haciéndome descender en el más oscuro cielo silente. 

Aún con los labios sellados
recuerdo haber clamado por ayuda, pero nadie llegó, 
la desolación era eterna y entre numerosos recuerdos flotantes que hallé en el lugar,
desenterré el único objeto con vida que aun perduraba: 
Mi alma mutilada. 

La sombría realidad, lejos de traerme paz,
me acercó a la más lúgubre miseria dentro de mi ser, 
el ave de carroña que consumía lentamente cada parte viva y llena de esperanza. 
Era un descenso grotesco y lleno de resignación. 

Hoy moría, pero siempre estuve muerto.






  
 

"Resistirse no será una opción"

A veces domino tus curvas, 
pero otras soy sumiso ante el alcohol,
saborearte perpetrando aquella uva
se ha convertido en mi única definición.

Quizás seas blanda o quizás seas dura,
para mí ya no hay distinción. 
Yo no sé donde dispararé esta verdura
sólo creo que en el huerto será mejor. 

Esposaré a cada comisura,
resistirse no será una opción.
No tiembles, siéntete segura,
la velocidad la impongo yo.

Fumaré el humo de cada fluido, 
tu cuerpo será mi cenicero, 
el grito será un llamado húmedo,
lamerlo te hará un rocetón.

El cuero se siente tan ligero, 
hoy quiero eyacularte una canción.
Silencio... es todo lo que quiero
penetrando tu sensible interpretación.


"La galería de mis curiosidades"

Ojos brillando con malicia,
índice de la anhelada seducción, 
ruegan a mi boca probar sus delicias 
antes de que venga la devastación. 

¿Por qué no escondo mi duda,
si el panorama se ve tan atractivo?,
ya no hay pureza 
y lejos de ser algo contraproducente,
resulta ser un enorme incentivo.

Mientras más oculto yace el misterio 
más monstruosa es la curiosidad, 
y funge como un lucero,
uno muy difícil de apagar. 

¿Por qué hay tanta hermosura en lo inexplorado...
si al final los granos de arena rápido se desvanecen?
me gustaría pensar que es algo simple, 
pero realmente es algo muy complejo. 

Es el mensaje de una entidad incorpórea
revelando su intención:
abrir las mentes y los cuerpos para hacerlos uno.
Lo que no sabemos es si se trata de uno más completo 
o de uno más limitado.

No importa,
ya estamos cautivos,
somos las victimas expuestas en plena desnudes, 
nos sentimos vulnerables, como infantes,
adictos siendo tus hormonas
y viajeros alrededor de tu excelsa anatomía. 

La curiosidad es una deidad
cuando actuas movido por el sadismo,
simplemente no existe
y es muestra de un inherente egoísmo.

No importa que veas mis cartas,
no importa que leas mis manos, 
soy difícil de descifrar 
y en el fondo,
eso es lo que más te gusta.

Intento rondar como figura, 
pero logro acabar como sentimiento,
ya no hay remordimiento, 
sólo una sátira de la lujuria.

¿Será que éste si es el final de la curiosidad?
No, ella es el concepto de inercia
dentro del pensamiento humano: 
El Lázaro más resucitado.